Gestión centralizada de accesos: capa para administrar usuarios, grupos y permisos desde un punto único, especialmente útil si tienes varias máquinas, sedes o proveedores externos.
Conectividad y continuidad de servicio: elección del tipo de salida a Internet y del esquema de redundancia cuando aplica, para que el soporte remoto no dependa de un único enlace.
Despliegue virtual o en infraestructura propia: opción cuando prefieres alojar el componente de concentración o gestión en tu entorno virtualizado, manteniendo control operativo según tu política de IT OT.